Nació en Buenos Aires, 1928.
Actualmente vive en Río Ceballos, Pcia de Córdoba,.
Esta considerado por sus colegas como uno de los dramaturgos más
importantes de América Latina, y uno de los más representados.
Escritor, actor, mimo, dinamizador cultural, titiritero, ceramista;
juntoa otros jóvenes funda en 1951 el Teatro Escuela Fray Mocho.
En 1956 crea el Teatro Los Comediantes de la Ruta con el cual recorre
Argentian realizando espect{aculos y dictando cursos y conferencias;
en un andar itinerante que no lo abandonará nunca.
"No solo ha escrito, hecho y manipulado muñecos, sino
que ha interpretado, ha investigado y ha utilizado para fines, algunas
veces perversos, este arte. Ha trascendido el oficio dándole
una dimensión literaria que ningún crítico literario
puede negar" ha dicho de él con admiración el español
Esteban Villarocha. "No eligió los títeres, los
títeres lo eligieron a él" cuando por la decada
de 1950, recorríendo los caminos con Fray Mocho, Espina se
encontró con los hermanos Héctor y Eduardo Di Mauro.
Espina sostenía que la mejor manera de elegir en la vida, como
acto voluntario, es siguiendo la teoría del NO HACER, que no
es la del no dejar hacer. El mismo Villarocha lo explica, recordando
sus palabras: "El NO HACER es una forma de vida, es un sentimiento
ácrata, dinamitero, provocador, a veces absurdo, es en suma
un sentimiento juglaresco y titiritero. Este NO HACER en literatura
sería el teatro del absurdo, el realismo sucio. Creo que cualquiera
de los personajes creados por Samuel Beckett o el mismo Eugéne
Ionesco eligen sus actos siguiendo esta teoría; al igual que
muchos de los personajes de las obras de Roberto. La teoría
del NO HACER es una forma de HACER, que desborda el sentimiento perverso
del arte como mercancía para el consumo, es una forma de hacer
desde la ética, desde el compromiso social e individual, es
una forma de interpretar la vida más allá de lo puramente
formal, lo trascendente como esencial, lo transgresor. La teoría
del NO HACER es algo que Roberto Espína ha generado con su
trayectoria vital, desde sus primeras actuaciones con Fray Mocho hasta
sus últimas apariciones en escena (...). Parece una contradicción
y nada más lejos de la realidad, NO HACER, haciendo y dejando
hacer, destruir para construir, educar, formar para NO HACER desde
la tolerancia, asumiendo el papél de provocador, de disidente
insobornable, para mí es, no parar de hacer y esto es lo que
ha hecho Roberto Espina a lo largo de su vida".
Los textos para títeres que integran el volumen La Republica
del Caballo Muerto no solo estan considerados uno de sus más
grandes logros, sino textos emblemáticos entre las obras para
títeres de lengua castellana. A partir de este libro Espina
aborda imágenes de soledad, situaciones absurdas, asesinatos
suicidas, al muerte, el humor negro; imágenes que se mantendran
en toda su obra posterior."
Obra
- La republica del caballo muerto. Historias para títeres
12.
Ilustraciones de Tomás Espina. Colección Titirilibros.
Ed. Teatro de Marionetas Arbolé. Zaragoza, España, 1999.
- El té se enfría
- Las zorrerías
- La Vaca Blanca
- Pepe el Marinero
- Historia del Gran y los Ratones
- El poeta y el pan
- Juegos de Trufaldino
- Pantomimas deTimoteo
- Improvisaciones bien premeditadas.
- El viaje de un teatrante
- Los papéles del pardo Zoilo,
- El payaso y el pan
- De lo que paso y poco se sabe en el zoo de Buenos Aires.
- Doña Cataplin Cataclum de Catapleiro
- El ensayo o quien temea Beau Geste
- Infra versus supra o las andanzas del Metacerpioy Cardumen
- La jabonerea
- El sueño del Juicio
La edad dorada